No te voy a engañar. No hay una fórmula única y exacta para trabajar la resiliencia. ¡Pero esto no tiene que ser algo que te desanime, sino todo lo contrario, muchas más posibilidades para desarrollarla!
La resiliencia se basa en diferentes factores: satisfacción con nuestra vida, apoyo social, autoestima, autoconocimiento, flexibilidad, tolerancia a la frustración e incertidumbre… Como ves, no hay una clave única para fomentarla, sino que debes trabajar cada uno de los componentes de la resiliencia para conseguir ser una persona resiliente. Estos factores podemos ir trabajándolos en pequeñas situaciones difíciles de la vida cotidiana, para que, cuando experimentemos un evento traumático o que nos afecte gravemente, tengamos herramientas para poder gestionarlo y superarlo.
A día de hoy, estando en esta situación de confinamiento, hay dos factores que considero de especial importancia trabajar:
La capacidad de pensar de forma constructiva. Debido a la situación en la que nos encontramos, es muy fácil caer en un pensamiento negativo, donde no seamos capaces de ver los problemas desde otra perspectiva. El pensamiento constructivo es aquel que nos permitirá relativizar los problemas, viéndolos como algo que podemos superar y que pasarán. Esto no significa que pensemos de forma irreal, siendo extremadamente positivos, sino que intentemos ver otras alternativas para interpretar el problema que tenemos.
Por otro lado, el apoyo social sin duda nos ayudará a desarrollar y mantener esa resiliencia. Somos seres sociales y sociables. En nuestro día a día, de forma normal, las relaciones sociales son una fuente muy importante de bienestar y que nos ayuda en muchas ocasiones a superar eventos complicados. A día de hoy, teniendo en cuenta nuestra situación, el apoyo social será fundamental. ¡Busca y cuida ese apoyo de familiares y amigos!
Fomentar la resiliencia dependerá de nuestra capacidad para fomentar cada uno de estos recursos y muchos más.